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Placeres bajo el sol de la isla feliz

Deportes náuticos, tragos, platos típicos, marcas históricas de la colonización holandesa y la combinación moderna y antigua que exhibe su capital la ciudad de Oranjestad.

Saliendo del aeropuerto, en donde podés alquilar tu auto Sixt, y camino hacia la zona de playas, el toque holandés que se percibe por las calles de Oranjestad. Entre coloridas construcciones, locales comerciales, restaurantes y puestos callejeros no pasa desapercibido para los turistas que caminan despojados de toda preocupación después de un día de playa soñada, sol y relax. Y la tranquilidad que se siente en sus orillas no se debe solamente a sus días de sol asegurado, con casi inexistencia de lluvias y una ubicación privilegiada fuera del área de huracanes. Se debe también a la calidez indiscutible de su pueblo y una seguridad en las playas públicas que no deja de sorprender.

Así es Aruba la isla del caribe que se jacta de sus más de 300 días de sol y una temperatura media de 28 grados. En estas tierras de formación volcánica brotan ejércitos de cactus y los simpáticos fofoti y divi divi, que se entregan al mandato de los vientos alisios y recuestan sus copas como pincelazos paralelos al piso. Como destino de playa, Aruba tiene una ubicación estratégica: está fuera de la zona de influencia de los huracanes. Sólo recibe la resaca. Pero en cuestión de horas, la postal se vuelve a formar. Las lluvias son escasas, se dan más entre octubre y enero, y no suelen ser un impedimento para aprovechar el día.

Es el destino ideal para unas vacaciones en familia, despojado de todo tipo de preocupación. Es que en Aruba no hay problemas de clima, ni de tránsito, ni de aglomeración de gente, ni de inseguridad. Son vacaciones para el cuerpo y el alma. El árido Parque Nacional Arikok (que ocupa un 20% del país), su mariposario, una visita de compras por el centro de la pintoresca Oranjestad, las ruinas de Bushiribana, safaris en jeep, las Formaciones Rocosas de Ayo, el legendario Faro Blanco y hasta una piscina natural, permiten distraer por un momento la atención de sus reconocidas y mencionadas playas y encontrarse con algunas de las tantas opciones de actividades para hacer con niños.

Fuente: Diario de Turísmo

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